En el corazón de los Alpes suizos, una cabaña de principios del siglo XX ha sido transformada por el estudio de Pablo Paniagua en un refugio cálido, contemporáneo y profundamente conectado con su entorno. El proyecto, publicado en Nuevo Estilo, propone una reinterpretación de la arquitectura tradicional suiza desde una mirada actual, sensible y con un punto deliberadamente excéntrico.
Entre maderas de pino original, lanas naturales y una paleta inspirada en las fachadas alpinas, hay un espacio muy especial : la escalera. Recuperada en su volumen original, este lugar de tránsito se convierte en un manifiesto decorativo donde dialoga con la artesanía, la memoria y el paisaje.
Las paredes, revestidas en lana en tonos marrones, verdes y granates, acogen una colección de herbarios con flores y plantas alpinas, concebidos como una instalación envolvente. Este conjunto fue un encargo específico del estudio de Pablo Paniagua a Botanique Deco, pensado para reforzar el vínculo entre la casa y el territorio que la rodea.

Cada herbario funciona como una pieza única, a medio camino entre lo científico y lo poético, introduciendo la naturaleza en el interior de forma permanente. No se trata de un gesto decorativo aislado, sino de una capa más del relato: el de una casa que se construye desde la coherencia, la sensibilidad y la ausencia de artificio.
El resultado es un espacio que emociona y arropa, donde la botánica se convierte en lenguaje y la decoración en una forma de narrar el lugar. Un ejemplo de cómo los elementos naturales, tratados con respeto y mirada contemporánea, pueden transformar la arquitectura en experiencia.


Un proyecto precioso !
Enhorabuena!!