¿En qué se parece un diente de león al vuelo de un dron ?

Pensarás que en nada. Seguro que te estás preguntando como algo tan moderno y sofisticado como un dron va a tener algo que ver con esas “malashierbas” que no parecen aportar nada interesante al mundo.

 

 

¿Habías visto alguna vez la evolución del diente de león?

 

En realidad esas  mal llamadas malahierbas llevan miles de años de evolución y de ventaja. Han sabido adaptarse a todo tipo de inclemencias y todo sin mover un paso de donde están, te recuerdo que las plantas no pueden salir corriendo, como tú y como yo.

Pues bien, a lo que vamos, las semillas del diente de león, esos paracaídas plumosos que en jerga botánica se les conoce como vilanos, son capaces de volar distancias de más de un kilómetro, a ojos de los expertos con una forma de vuelo innovadora y sin grandes gastos. 

Una solución 100% natural altamente rentable en términos energéticos que inspira el diseño de tecnología sostenible. Una vez más, la naturaleza inspira.

Unos científicos de la Universidad de Edimburgo han llegado a esta conclusión observando el vuelo de los vilanos del diente de león, que los dientes de león son unos de los seres vivos más capaces a la hora de volar

Alucinante.

 

La estructura del vilano se compone de unos filamentos que se abren hacia arriba, desde un eje central, dejando espacio entre ellos. Esta estructura deja que se forme una burbuja de aire con forma anular que genera un empuje suficiente para permitir que los vilanos se desplacen una media de un kilómetro sin rozar el suelo. Pura física.

Este vuelo es hiper-eficiente, hasta 4 veces más que el mecanismo utilizado por un paracaídas convencional. Tal es la eficiencia y la innovación del descubrimiento que está siendo el centro de investigaciones para e diseño y desarrollo de pequeños drones.

Seguro que cada vez que soples un diente de león pensarás en algo más que pedir un deseo.

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Plantas que se ven desde el espacio:

https://botaniquedeco.com/la-amapola-californiana/

 

 

 

 

 

Esta entrada tiene un comentario

  1. Berta

    como siempre, aprendiendo de ti. Ya tengo otra cosita interesante que contar a mis hijos, cuando soplen un diente de leon!

    gracias

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